martes, 9 de agosto de 2011

TRATAMIENTOS DE BELLEZA PARA NOVIAS



La belleza de la novia no sólo es fruto de la felicidad y del amor, sino que responde a un plan de tratamientos, dirigidos por expertos en una apretada agenda en la que velan para que todo salga perfecto.
El plan de belleza de una novia va mucha más allá de una depilación inmaculada, un buen peinado,  un maquillaje favorecedor y atractivo y un bronceado envidiable. "La cuenta atrás  empieza como mínimo de tres meses antes del gran día. El objetivo es lucir un aspecto radiante y para ello es necesario una cura de belleza y bienestar", explica la esteticista Felicidad Carrera.
Al tiempo que se elige el vestido, la novia también debe seleccionar un programa de belleza que se ajuste a las necesidades de la piel. "Lo más importante es evaluar el estado de su piel para empezar a trabajar", afirma Carrera.
Para novias maduras
"Si la novia es mayor de 36 años, recomendamos que esta visita sea seis meses antes de la fecha de la boda por si fuera necesario mejorar la figura. En ese momento, aconsejamos dejar las cejas sin depilar durante un tiempo para poder diseñarlas libremente", cuenta la esteticista.
En opinión de la especialista Maribel Yébenes "los tratamientos para ese día tan especial deben hacer hincapié en el rostro, cuello, escote, brazos y espalda", aunque reconoce que "no se deben olvidar piernas, manos y pies. Debe ser un tratamiento integro".
Un mes y medio antes de la boda, se debe hacer la prueba del maquillaje, que aunque aparenta sencillez y naturalidad  es un maquillaje muy trabajado. "Me gustan las novias con el rostro natural, la piel luminosa y toques de luz en los pómulos",  advierte el maquillador Pedro Cedeño.
"En los maquillajes de novia no hay tendencias, se debe aplicar el color en función del tono de la piel y de los ojos", advierte el maquillador Pedro Cedeño, quien asegura que "hoy las novias se atreven con colores más subidos y apuestan por labios rojos y ojos rotundos para profundizar la mirada".
Un mes antes
Un mes antes, se debe realizar una limpieza de piel, paso imprescindible y fundamental para  la penetración de los productos que se administren en los tratamientos, además de ser fundamental para que el maquillaje luzca perfecto. "La limpieza profunda consiste en la realización de un tratamiento para eliminar las impurezas de la piel como células muertas, puntos negros y comedones", dice Carrera.
Para mantener la piel cuidada hasta el día de la boda es aconsejable utilizar productos de limpieza adecuados a las características de cada piel y aplicar una mascarilla todos los días durante dos semanas, de este modo se conseguirá equilibrar la piel y aportarle luminosidad.
Dos semanas antes, es recomendable realizar un tratamiento facial de hidratación extrema, "que consiste en la aplicación de luz LED regeneradora o calmante, dependiendo del tipo de piel, emisión de oxígeno puro y principios activos que penetran en las células cutáneas, dejando la piel más fina, firme y elástica. "En una sola sesión este tratamiento aporta a la piel hidratación y salud", cuenta la esteticista.
A pocos días del gran día
"Una semana antes, es el momento de tratar el cabello. Diseñar el corte de pelo, aplicar color mediante ligeros toque de luz con reflejos", añade el estilista Michel Meyer, quien explica que "es importante que el cabello esté en armonía con las facciones, el velo, la mantilla, tiras, diademas o tacados".
Cinco días antes, se recomienda la depilación y un tratamiento corporal de hidratación intensivo. Dos días antes, la novia se debe centrar en el diseño de las cejas. "El diseño debe realizarse según las normas del maquillaje, la fisonomía del rostro y las modas, para lucir unas cejas perfectas en un día tan importante. Una opción más para dar protagonismo a la mirada es rizar o realizar una extensiones de pestañas", detalla Felicidad Carrera.
"El día antes de la boda, la novia debe someterse a una  cura intensiva de belleza de cuatro horas de duración", recomienda Carrera, quien aconseja "un tratamiento facial con velo de colágeno, un tratamiento corporal hidratante y relajante con aceite de albaricoque para acabar con el estrés y a continuación la manicura y pedicura.